Aparición de lo invisible, Pintura abstracta contemporánea en México

Mena, Alfonso
Museo de Arte Moderno
México, D.F. septiembre de 1991.
p.p. 111
Medidas: 27.9 x 22.8 cm
(Obras de 1991)

Alfonso Mena Pacheco  


Me gusta la figura, pero no me interesa en mi pintura. No importa si en un momento soy figurativo, pero la abstracción es lo más inmediato. No me preocupé por ser figurativo o abstracto, pues no estoy peleado con ninguna corriente. Yo sigo mi trayecto -aunque incierto- y si coincide con modas no importa.

En un viaje reciente a Nueva York, me sorprendí con la obra de Anselm Kiefer, el color de sus cuadros es muy diferente de cómo se ve en los libros. Aunque son colores primarios, son apagados. En ese viaje tuve experiencias y ahora voy a comenzar a reafirmar algunos conceptos y a descartar otros. Debo aclarar que no considero que lo anterior haya tenido errores, es parte de mi trayectoria. Prefiero cambiar a repetir lo que estaba haciendo. En mi obra los pasos son muy escalonados; pero de cuadro a cuadro trato de dar pasos. En la técnica experimento mucho, lo más posible. Ahora pinto al óleo, con barnicetas modificadas; en cada cuadro o serie trato de mejorar desde las imprimituras. Técnicamente me preocupo mucho por el material, bastidores, etc. Para todos los pintores es de gran importancia el oficio, que tiene que ver con la intención de durabilidad de la obra. Si tú haces una obra efímera, debes utilizar la técnica necesaria para que no perdure.

Entre mis pintores favoritos se encuentra Giotto, Tiziano, Tintoretto, Velásquez, Rembrandt, Durero, El Bosco, Brueghel, Willem de Kooning, Antoni Tápies, Joseph Beuys, Cézanne, Picasso, Modigliani, De Chirico, este último siempre me ha interesado.

El arte debe ser universal, es universal, pero siempre existen características, más que de una nacionalidad, regionales, o más bien culturales. Eso haría a un arte nacional. Aunque universal, al fin de cuentas. Por ejemplo, toda mi educación es mexicana y esto se tiene que reflejar de alguna manera en la obra.